Conoce nuestra historia




Una tradición que comenzó en el camino
Antes de que existiera Transportes BEX, el transporte ya formaba parte de nuestra historia familiar. Nuestras raíces en el autotransporte de carga se remontan a la década de 1940, en el Bajío mexicano.
Durante varias décadas, ser operador significaba enfrentar caminos más difíciles, unidades con menos potencia, menor confort y prácticamente ninguna de las ayudas tecnológicas que hoy parecen indispensables. Cada viaje exigía conocer la ruta, entender la mecánica, resolver imprevistos y tener el carácter suficiente para seguir adelante cuando las condiciones se complicaban.
Era un oficio que se aprendía trabajando. Entre motores, herramientas, caminos largos y muchas horas detrás del volante, la experiencia se iba construyendo kilómetro a kilómetro. Así transcurrieron más de seis décadas de tradición familiar ligada al transporte, hasta que esa experiencia encontró una nueva forma de crecer.
2006 | Del oficio al esquema hombre-camión
El 11 de diciembre de 2006 comenzó una nueva etapa en nuestra historia con el primer viaje bajo el esquema conocido en el sector como hombre-camión. Una unidad, atención directa, responsabilidad personal por cada servicio y una relación muy cercana con el cliente.
Bajo el nombre Transportes San Miguel, esa forma de trabajar permitió convertir décadas de experiencia de carretera en una actividad empresarial propia, conservando algo que sigue siendo parte de nuestra forma de operar hasta hoy: hacernos responsables del viaje de principio a fin.
Actualidad | Logística especializada para la industria y la construcción
Hoy, TBX concentra su experiencia en el transporte de estructuras metálicas, acero, racks, maquinaria, prefabricados y carga industrial. A esa experiencia se suman el monitoreo, la coordinación operativa y nuevas herramientas de gestión que permiten dar mayor seguimiento a cada servicio y responder mejor a las necesidades de nuestros clientes.
Una historia que sigue avanzando
Tres generaciones vinculadas al autotransporte han construido la historia de TBX. Crecimos escuchando historias de carretera a la hora de la comida. Historias de viajes largos, descomposturas resueltas al lado del camino, jornadas difíciles, clientes que con el tiempo se volvieron conocidos y de una época en la que llegar a destino dependía tanto del camión como de la experiencia y el carácter de quien lo conducía. Esa historia también nos dejó una forma de entender a las personas que trabajan en el camino.Sabemos lo que implica estar detrás del volante, esperar una descarga durante horas, enfrentar una falla lejos de casa o resolver una situación inesperada con los recursos disponibles. Por eso creemos en una operación exigente, pero también en el respeto, la paciencia y el criterio. Detrás de cada unidad hay una persona y detrás de cada viaje existe una historia que muchas veces no se ve desde una oficina.
La tecnología, el monitoreo y los procesos nos permiten trabajar mejor, pero no sustituyen la experiencia ni la calidad humana.Hoy combinamos conocimiento de carretera con gestión profesional, manteniendo una forma de trabajar basada en responsabilidad, cercanía y confianza.
Más de ocho décadas después, seguimos construyendo esa confianza kilómetro a kilómetro.




Evolución | Búfalo Express
Conforme crecieron las operaciones y cambiaron las necesidades de los clientes, también evolucionó la identidad comercial. Surge Búfalo Express, ampliando la experiencia en el movimiento de carga para la industria y preparando el camino hacia una estructura empresarial más formal.
2010 | Nace Transportes BEX
La operación se formaliza como Transportes BEX S. de R.L. de C.V. e inicia una nueva etapa. La experiencia acumulada en carretera comienza a complementarse con administración, procesos y una visión empresarial de largo plazo.
2013 | Relevo generacional
Comienza una nueva etapa de dirección. TBX fortalece sus procesos administrativos y operativos, incorpora tecnología y desarrolla nuevas capacidades para atender las necesidades de sus clientes.
El crecimiento trajo nuevas herramientas y una operación más estructurada, pero sin perder la atención directa, la cercanía y el sentido de responsabilidad que habían acompañado a la empresa desde sus primeros viajes.


